VARDENAFIL - Precauciones y advertencias

No se aconseja su uso en aquellos pacientes en los cuales la actividad sexual no es recomendable debido a su estado cardiovascular implícito. Los agentes para el tratamiento de la disfunción eréctil se deben utilizar con precaución en pacientes con deformidad anatómica del pene, tales como angulación, fibrosis cavernosa o enfermedad de Peyronie y/o en aquellos con trastornos que pudieran predisponer al priapismo (anemia de células falciformes, mieloma múltiple o leucemia). Puesto que no se han estudiado la seguridad y la eficacia de combinaciones de vardenafil con otros tratamientos para la disfunción eréctil, se recomienda no realizar tales asociaciones medicamentosas. La seguridad y eficacia no se ha estudiado en pacientes con insuficiencia hepática severa, insuficiencia renal terminal que requiera de diálisis, hipotensión (presión arterial sistólica < 90mmHg), historia reciente de enfermedad vascular cerebral o infarto del miocardio (dentro de los últimos 6 meses), angina inestable y alteraciones retinianas degenerativas hereditarias como la retinitis pigmentaria. El uso de vardenafil en este grupo de pacientes no se encuentra actualmente recomendado. Puesto que vardenafil no ha sido empleado en pacientes con alteraciones de la hemostasia o con úlcera péptica activa significativa, se recomienda no administrar excepto después de una cuidadosa valoración riesgo-beneficio. No tiene efecto sobre el tiempo de sangrado solo o en combinación con ácido acetilsalicílico, ni inhibe el efecto antiagregante plaquetario inducido por una variedad de antagonistas plaquetarios. Al utilizar altas dosis, sólo se observó un pequeño aumento, concentración-dependiente, del efecto antiagregante del nitroprusiato de sodio. Está indicado exclusivamente en pacientes adultos mayores de 18 años del género masculino con disfunción eréctil. En estudios preclínicos se ha demostrado que no tiene efecto carcinogénico, mutagénico, teratogénico ni altera la fertilidad.