PENTAZOCINA - Precauciones y advertencias

Se aconseja administrar con precaución en bajas dosis en pacientes con asma bronquial o con depresión respiratoria, insuficiencia hepática o renal, o historia de dependencia a los opiáceos. Se recomienda administrar pentazocina con precaución en enfermos con infarto de miocardio que presenten náuseas o vómitos, en enfermos que van a ser sometidos a cirugía de las vías biliares y en enfermos propensos a crisis convulsivas. Cuando se necesite administrar dosis múltiples, se aconseja su empleo intramuscular y evitar la vía subcutánea. Estudios de reproducción en animales demostraron que pentazocina no produce efectos teratogénicos o embriotóxicos. Puesto que no se ha establecido la seguridad del uso de pentazocina durante el embarazo (con excepción del parto), se recomienda administrar a mujeres embarazadas sólo cuando los posibles beneficios de la droga superen los riesgos para el feto. Se aconseja administrar con cautela en los partos prematuros. La interrupción brusca en la administración a largo plazo de pentazocina por vía parenteral (rara vez oralmente) ha producido síntomas de abstinencia. Se aconseja evitar el empleo de metadona u otros narcóticos para tratar los síntomas de abstinencia por pentazocina. Además, se observó que el restablecimiento del tratamiento y la reducción posológica gradual reduce la aparición de los síntomas de abstinencia. La pentazocina puede producir un aumento de la presión del líquido cefalorraquídeo ya que por su efecto depresor sobre el centro respiratorio retiene CO2 . Este efecto puede resultar exagerado en presencia de lesiones intracraneanas, por ello, en estos pacientes, se recomienda administrar pentazocina con extrema precaución y sólo cuando se considere necesario.