GEMCITABINA - Precauciones y advertencias

Se aconseja no administrar gemcitabina a tiempos de infusión mayores de 60 minutos y a una dosificación semanal más frecuente, ya que se ha demostrado que en dichas condiciones se incrementa la toxicidad producida por la droga. Se recomienda realizar hemograma completo (plaquetas, leucocitos y granulocitos) antes de cada dosis de gemcitabina, ya que, en caso de toxicidad hematológica, esta dosis puede ser reducida o suspendida. De igual forma, se aconseja controlar las funciones hepática y renal incluyendo transaminasas y creatinina sérica. Los pacientes quienes completen el ciclo de tratamiento inicial de 7 semanas de terapia con gemcitabina o un ciclo subsecuente de tres semanas a una dosis de 1.000mg/m2 pueden tener incrementada la dosis para ciclos subsecuentes en un 25% (hasta 1.250mg/m2), siempre que los recuentos de granulocitos y plaquetario excedan 1.500 x 106/l y 100.000 x 106/l, respectivamente, y si la toxicidad no hematológica no ha sido mayor que la del Grado 1 según la OMS. Si los pacientes toleran el curso subsecuente de gemcitabina a una dosis de 1.250mg/m2, la dosis para el próximo ciclo puede ser incrementada hasta 1.500mg/m2, con tal que otra vez los recuentos de granulocitos y plaquetario excedan 1.500 x 106/l, y 100.000 x 106/l respectivamente, y si la toxicidad del tipo no hematológico no ha sido mayor que la del Grado 1 según la OMS. A pesar de que la depuración de gemcitabina se ve afectada en pacientes mayores de 65 años y en las mujeres, no es necesario ajustar las dosis administradas. No se recomienda su uso en pacientes pediátricos y debe ser utilizada con precaución en pacientes con falla renal preexistente o insuficiencia hepática. Estudios realizados para determinar su potencial teratogénico demostraron que esta droga indujo mutaciones precoces in vitro en un ensayo con células de un linfoma murino y fue clastogénica en un ensayo de micronúcleos de ratón in vivo. Por otro lado, la gemcitabina dio resultados negativos cuando se utilizó la prueba de Ames, el intercambio de cromátides hermanos in vivo, y el ensayo de aberración cromosómica in vitro, y no causó síntesis no programada del DNA in vitro. Dosis intraperitoneales de 0,5mg/kg/día (cerca de 1/700 la dosis humana sobre una base en mg/m2) en ratones macho tuvieron un efecto sobre la fertilidad con hipoespermatogénesis moderada a severa, fertilidad disminuida e implantaciones disminuidas. En los ratones hembra, la fertilidad no fue afectada, pero se observó toxicidad materna a dosis de 1,5mg/kg/día (cerca de 1/200 la dosis humana sobre una base en mg/m2) y fetotoxicidad o embrioletalidad a dosis de 0,25mg/kg/día IV (cerca de 1/300 la dosis humana sobre una base en mg/m2). Puesto que se desconoce si la gemcitabina o sus metabolitos son excretados en la leche humana, se recomienda no administrar en mujeres en período de lactancia, excepto que los beneficios para la madre superen los riesgos para el recién nacido. Estudios en animales han demostrado que es embriotóxica, originando malformaciones fetales (fisura del paladar, osificación incompleta, arteria pulmonar fundida, ausencia de vesícula biliar), tamaño fetal reducido y retardo en el desarrollo. A pesar de que no hay estudios controlados en seres humanos, se recomienda no administrarla en mujeres durante el embarazo.