ALPROSTADIL - Precauciones y advertencias

En neonatos puede causar obstrucción secundaria de la salida gástrica, que parece estar relacionada con la duración del tratamiento; por ello, el alprostadil debe administrarse por infusión durante el menor tiempo en la dosis terapéutica más baja que permita lograr los efectos deseados. El riesgo de la infusión en el largo plazo debe ponderarse contra los posibles beneficios de la administración en los lactantes severamente enfermos. En lactantes se ha presentado proliferación cortical de los huesos largos después de las infusiones de alprostadil en el largo plazo. La proliferación remitió después de suspender la administración. Usar con precaución en neonatos con antecedentes de tendencias a la hemorragia. Debe tenerse cuidado de evitar el uso de alprostadil en neonatos con síndrome de distrés respiratorio (enfermedad de la membrana hialina), que algunas veces puede confundirse con la enfermedad del corazón cianótico. Si no están disponibles de inmediato los métodos de diagnóstico completo, la cianosis (pO2 < 40mm Hg) y el flujo sanguíneo pulmonar limitado aparente en la radiografía son buenos indicadores de defectos congénitos del corazón. En todos los casos, desde que se inicia la infusión se debe monitorear en forma intermitente la presión arterial por un catéter en la arteria umbilical, auscultación o con un transductor Doppler. Si la presión arterial desciende en forma significativa, la velocidad de infusión debe reducirse de inmediato. Se ha informado debilitamiento de la pared del conducto arterial y de la arteria pulmonar, particularmente durante la administración prolongada. Deben administrarse solamente las dosis recomendadas de alprostadil.